
LOS ANGELES -- Manny Ramírez, que se lesionó su mano izquierda el martes ante los Rojos, vino del banco y conectó cuadrangular con bases llenas para encabezar a los Dodgers a una victoria de 6-2 sobre los Rojos de Cincinnati. Fue el primer vuelacercas como emergente del toletero dominicano. Ramírez, cuya efigie fue regalada a los fanáticos en el Dodger Stadium, había decidido no participar en el partido luego de recibir un golpe en la mano la noche anterior. Sin embargo, en el sexto episodio, el guardabosques entró como bateador emergente por el lanzador Chad Billingsley con las bases congestionadas y envió la pelota fuera del estadio por el jardín izquierdo para definir el partido. El dominicano entró en el partido de forma triunfal en el sexto capítulo, cuando había un empate a 2. Sus seguidores gritaron "¡Manny! ¡Manny!" cuando le vieron en la banca de los Dodgers poniéndose el casco de batear. Ramírez bateó sobre el primer lanzamiento del relevista Nick Masset y evió la pelota a la sección baja de las gradas del izquierdo, dando a Los Angeles una ventaja de 6-2 y haciendo estallar de emoción al público. El guardabosques había quedado fuera de alineación como medida de precaución después de ser golpeado por un lanzamiento en la mano izquierda durante un partido el martes. "Me dolía bastante", dijo Ramírez antes del partido del miércoles. "Tenía miedo, pero gracias a Dios los rayos X no mostraron nada malo". El encuentro se encontraba empate a dos anotaciones luego de que Willie Taveras se embasó por sencillo al izquierdo en la parte alta del sexto episodio, se estafó la intermedia y llegó a tercera base por imparable de Joey Votto y anotó por lanzamiento descontrolado de Billingsley, que se anotó su décimo triunfo de la temporada. LOS ANGELES -- Manny Ramírez, que se lesionó su mano izquierda el martes ante los Rojos, vino del banco y conectó cuadrangular con bases llenas para encabezar a los Dodgers a una victoria de 6-2 sobre los Rojos de Cincinnati. Fue el primer vuelacercas como emergente del toletero dominicano. Ramírez, cuya efigie fue regalada a los fanáticos en el Dodger Stadium, había decidido no participar en el partido luego de recibir un golpe en la mano la noche anterior. Sin embargo, en el sexto episodio, el guardabosques entró como bateador emergente por el lanzador Chad Billingsley con las bases congestionadas y envió la pelota fuera del estadio por el jardín izquierdo para definir el partido. El dominicano entró en el partido de forma triunfal en el sexto capítulo, cuando había un empate a 2. Sus seguidores gritaron "¡Manny! ¡Manny!" cuando le vieron en la banca de los Dodgers poniéndose el casco de batear. Ramírez bateó sobre el primer lanzamiento del relevista Nick Masset y evió la pelota a la sección baja de las gradas del izquierdo, dando a Los Angeles una ventaja de 6-2 y haciendo estallar de emoción al público. El guardabosques había quedado fuera de alineación como medida de precaución después de ser golpeado por un lanzamiento en la mano izquierda durante un partido el martes. "Me dolía bastante", dijo Ramírez antes del partido del miércoles. "Tenía miedo, pero gracias a Dios los rayos X no mostraron nada malo". El encuentro se encontraba empate a dos anotaciones luego de que Willie Taveras se embasó por sencillo al izquierdo en la parte alta del sexto episodio, se estafó la intermedia y llegó a tercera base por imparable de Joey Votto y anotó por lanzamiento descontrolado de Billingsley, que se anotó su décimo triunfo de la temporada.


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